Tiene Diócesis de Charlotte nuevo diácono hispano

Con la entrega del Evangelio de Cristo y la encomienda a esmerarse “en creer lo que lees, enseñar lo que crees y practicar lo que enseñas”, el Obispo Rev. Peter J. Jugis encabezó la ordenación de seis nuevos diáconos para la diócesis de Charlotte, entre ellos el mexicano de nacimiento Enedino S. Aquino.

El también coordinador del vicariato de Greensboro para el Ministerio Hispano de la Diócesis de Charlotte, así como los laicos Daren S. Bitter, Michael J. Martini, David S. Reiser, Martin Ricart III y William H. Wilson, hicieron sus votos solemnes para incorporarse al ministerio de servicio diaconal de la iglesia católica.

La misa, celebrada en inglés y español, estuvo basada en el Evangelio según San Lucas: “Sean como personas que esperan que su patrón regrese de la boda para abrirle apenas llegue y golpee a la puerta. Felices los sirvientes a los que el patrón encuentre velando a su llegada. Yo les aseguro que él mismo se pondrá el delantal, los hará sentar a la mesa y los servirá uno por uno. Y si es la medianoche o la madrugada cuando llega y los encuentra así, felices esos sirvientes!”

Como parte de la ceremonia de ordenación, los postulantes fueron llamados uno a uno por su nombre, y tras responder “presente”, pasaron ante el Obispo y haciendo una reverencia reafirmaron su disposición a integrarse en este nuevo ministerio al servicio de Dios Nuestro Señor.

Posteriormente, en la homilía, el Obispo destacó la importancia y dignidad del diaconado, al cual calificó como un testimonio de fe de los postulantes, de quienes dijo, además, “están llenos del Espíritu Santo y listos para salir al encuentro del Señor”. Ellos, aseguró, serán llamados por el Maestro “siervos buenos y fieles…”

Siguiendo con el rito de la ordenación, y tras preguntar si los candidatos eran considerados adecuados para asumir la responsabilidad para la que estaban siendo examinados, el Obispo presentó a los postulantes ante la comunidad, quienes con un aplauso hicieron patente su aceptación y respaldo.

Los postulantes fueron nuevamente cuestionados sobre su intención de ser ordenados y su voluntad de servir siguiendo el ejemplo de Cristo Jesús, de quien serán ministros. Además de responder afirmativamente a esta pregunta, acudieron uno a uno ante el Obispo y haciendo una reverencia hicieron su promesa solemne de obediencia y respeto.nino_tres

Enseguida, postrados completamente ante el altar en oración, los candidatos, manifestaron su compromiso total de servir al Pueblo de Dios. A esta oración se unieron todos los presentes invocando, con la intercesión de la Santísima Virgen María y de todos los santos, la bendición de Dios en favor de los nuevos diáconos.

En la parte final de la ceremonia de ordenación, el Obispo colocó sus manos en la cabeza de cada uno de los elegidos, gesto tomado de la Escritura y que simboliza la atribución del Espíritu Santo sobre quienes se ordenan como servidores del Señor.

Tras esta oración por parte del Obispo, el rito de ordenación llegó a su fase final y los nuevos diáconos recibieron su investidura, luego de lo cual fueron instados a colocar sus manos sobre la Escritura, momento en el que el Obispo les invitó: “esmérate en creer lo que lees, enseña lo que crees y practica lo que enseñas”.

La ordenación concluyó con el beso de la paz del Señor a los nuevos diáconos por parte del Obispo, lo que simboliza la bienvenida como co-ministros al servicio de la Iglesia. Los demás diáconos presentes se unieron al saludo manifestando así su complacencia y dándoles la bienvenida al ministerio en el que se han ordenado.

En el evento, que se llevó a cabo pasado sábado 29 de enero en la parroquias de San Marcos, en Huntersville, se dieron cita familiares y amigos de los seis nuevos diáconos: Enedino S. Aquino, Daren S. Bitter, Michael J. Martini, David S. Reiser, Martin Ricart III y William H. Wilson, así como sacerdotes y diáconos de toda la diócesis que acudieron para participar de la fiesta espiritual.